El Carmen de Güemes

ANTIGUA CASA DE CAMPO QUE EL GENERAL GÜEMES ADQUIRIO EN 1817 Y QUE LUEGO LE SIRVIO DE CAMPAMENTO. CONSERVA OBJETOS QUE PERTENECIERON AL PROCER. (Hoy Escuela Agrícola)

Camino al vivero forestal, hacia el sudoeste, en los alrededores de Salta.

La chacra perteneció en el siglo XVIII a don Pantaleón Aguirre. En agosto de 1817 el entonces Coronel Martín Miguel de Güemes, Gobernador de la provincia de Salta, compró la propiedad a los herederos de Aguirre.

La chacra pasó a llamarse "El Carmen" en homenaje a la esposa del Gobernador. La finca sirvió de campamento a la caballería gaucha, que defendió la frontera norte frente a los realistas provenientes del Alto Perú, durante las Guerras de la Independencia. A la muerte del General Güemes, la propiedad pasó a sus hijos Luis y Martín. Posteriormente la heredó su nieto Adolfo, que la donó al Gobierno Nacional a fin de crear una escuela de Ganadería y Agricultura.

El Carmen es una típica casa de campo de la época colonial. La construcción se divide en dos sectores. El primero, con galerías abiertas al frente, corresponde a la casa original de principios del siglo XIX, compacta, con muros de adobe revocados a la cal, y cubierta de tejas coloniales sobre tejuelas y estructura de madera . El segundo sector, de dos plantas, es una edificación de principios del siglo XX, en estilo italianizante.

 

EL LEGADO DEL DOCTOR ADOLFO GÜEMES:

ESCUELA AGRÍCOLA

 Mirian Violeta GUTIÉRREZ ·

En este momento me cabe abordar los alcances y límites entre dos realidades: aquel pasado histórico llamado Finca El Carmen y nuestra presente Escuela Agrícola. El tránsito temporal referido, no es más que la conjugación de una visión retrospectiva proyectada al bien común. Es decir, el espacio topográfico que actualmente ocupa el establecimiento educacional antes mencionado, es también el espacio de una parte que nos evoca al pasado.

Nada más para ponernos en contexto. Transcurría el siglo XVIII, y en el actual Noroeste Argentino, perteneciente a la antigua gobernación del Tucumán, se podía observar un crecimiento económico, como consecuencia directa de la política modernizadora borbónica, logrando un aumento de la producción minera y agropecuaria, además de una gran reactivación comercial.

Producto de este crecimiento económico, lo refleja el mapa arquitectónico que muestran las antiguas casonas estilo colonial, y precisamente a dos leguas de la ciudad se encontraba una de ellas, para ubicarnos, actualmente hablamos de la zona suroeste de la ciudad, camino al aeropuerto sobre ruta Nº 51, lo que nosotros conocemos como chacra El Carmen, en aquel entonces su propietario era don Pantaleón Aguirre y que más adelante la dejaría en herencia a sus hijos: Anselmo Félix, Isabel y María del Milagro.

En 1817 el predio de casi 300 (trescientas) hectáreas, pasó a ser la única propiedad adquirida por el general Martín Miguel de Güemes, así lo refiere Atilio Cornejo “no tuvo más que una pequeña chacra a dos leguas de la ciudad”, acto realizado ante el escribano público don Félix Ignacio Molina. Según los documentos la operación se concreta en 80 pesos fuertes, posteriormente, parte de la finca fue destinada al Vivero Municipal y por decreto Nº 2478 se declaró a la vieja casa Monumento Histórico Nacional.

Para completar este breve cuadro, cabe destacar la importancia histórica que tuvo esta zona en la guerra independista cuando las tropas realistas acechaban la ciudad de Salta. Supo el general Güemes ocupar la finca para el adiestramiento de sus milicias gauchas, como también fue escenario y punto estratégico para el desarrollo de las fuerzas de combate realizado en todo el valle de Lerma, además hay que entender la realidad de aquel entonces, la finca no sólo era juntas de ganado, era hogar, escuela y capilla, lo que evidencia una sociabilidad importante entre los grupos humanos, que aprovecharon muy bien esta cualidad para enfrentar al enemigo. Ahora bien, el doctor Adolfo Güemes, nieto del general Güemes, quien fuera además gobernador de la provincia de Salta durante el periodo de 1922 a 1925, realiza la siguiente gestión: “Por legado testamentario a favor de la Nación se dispuso donar la histórica chacra El Carmen para ser destinada a la construcción de una escuela agrícola-ganadera (mensura judicial Nº 62 matricula 2391) con el objetivo de beneficiar con la educación a los hijos del sector rural”, pero además, esta medida muy bien acertada, era impulsada ya por los representantes salteños en el Congreso de la Nación en 1895 y dice así : “¿Qué otra provincia hay que ofrezca mayor ventaja que la nuestra para establecer una escuela de agronomía?, Salta, cuyo suelo ofrece una variedad asombrosa de vegetación con todos los climas y latitudes, sería propicio y beneficioso para la provincia fomentar toda actividad agrícola” (El Cívico, Nº 1138).

Para una mejor comprensión, la Real Academia Española, define el concepto de Legado: “manda que en su testamento o codicilo hace un testador a una o varias personas naturales o jurídicas, una donación tiene fuerzas de la palabra cumplida para concretar el objetivo deseado”.

Así fue el pensamiento del Dr. Adolfo Güemes, con una clara visión de la problemática regional y un claro compromiso con la comunidad dedicada al trabajo rural, supo interpretar esta necesidad con la instalación de una escuela agrícola, que al efectivizarse la donación en 1945, se pone en marcha el proyecto iniciado por el Gobierno Nacional quien a través del ministerio de Obras Publicas Nacional y la Dirección Nacional de Arquitectura, contratan a la empresa Mazota y Cadu, para la ejecución de la obra.

Se inaugura el 17 de Mayo de 1952 (pero sus puertas se abren al año siguiente). En esta oportunidad, además de la presencia de las autoridades nacionales, asistió el gobernador Carlos Xamena, el arzobispo monseñor Tavella, una ilustre dama doña Francisca Eusebia Güemes de Arias, nieta del general Güemes, mas conocida como la mamama, así llamada en el cariño por los hermanos Arroyo (aquí presente entre nosotros la Sra. Hortensia Arroyo).

La infraestructura de la escuela, corresponde al complejo habitacional al mejor estilo americano, en un terreno de 287 hectáreas se construyeron 11.000mts2, este es un edificio para internado con amplia galería cubierta que conecta directamente a la escuela, allí funcionan siete grandes aulas, dos gabinetes y laboratorios, salón de actos, oficina, comedor cocina, lavadero, salón de esparcimiento, biblioteca, consultorio médico y odontológico, y enfermería; lo completan con una industria agrícola, un tambo, talleres de carpintería, depósito y secciones de trabajo didácticos y productivos, cunicultura, avicultura, apicultura, vivero, silos, además de tener un fortín que lo integran alumnos y docentes del establecimiento.

También están los espacios para el deporte: dos canchas de fútbol, una cancha de básquet, de hamboll y de paddle, todo ello rodeado de una asombrosa vegetación y arbolada con variedad de frutos típicos de la región.

La Escuela Agrícola Nº 5122 Gral. Martín Miguel de Güemes, en sus años de actividad tanto en el ámbito pedagógico, deportivo y cultural, a obtenido un alto prestigió social, a ella asisten casi 600 alumnos, muchos provienen del interior y de provincias vecinas que se les otorga el título de agrotécnicos, esto fue hasta 1993, actualmente pasó a ser bachiller con orientación en bienes y servicio; gran parte de su funcionamiento se realiza a través de su autofinanciación que se logra gracias a la producción de diversos productos lácteos: leche, queso, dulce de leche, dulce de callote, faenados de conejos y cerdos, que son vendidos en el mismo establecimiento. Cabe aclarar que el cuidado de los animales y cultivos requiere la presencia permanente de personal capacitado, alumnos en año avanzado y docentes del área taller tienen la tarea de controlar su funcionamiento los 365 días del año, es decir, la organización se basa en el sistema de turno para los días hábiles y los feriados, de esta manera se complementa el conocimiento de la teoría y la práctica que el alumno incorpora en su proceso de enseñanza. En el aspecto deportivo son numerosos los trofeos obtenidos mediante los concursos de campeonatos interprovinciales, como también los diplomas que obtuvieron en exposiciones de ganadería y productos regionales organizado por la Sociedad Rural Salteña, entre otras entidades del rubro. Lamentablemente la escuela agrícola no fue ajena a los vaivenes de la crisis del país, es por ello que algunas de su secciones, por ejemplo enfermería odontología, laboratorio, no funcionan. El edificio del internado lo ocupa la Escuela de Cadetes de la Penitenciaria de Salta, que el director ingeniero Aráoz lo cedió a cambio de la custodia y seguridad del establecimiento, como también otras carencias edilicias: pintura, mantenimiento de maquinaria, etc.

Para finalizar, y considerando todos estos aspectos, la Escuela Agrícola es un legado güemesiano a su gente, un tributo a la salteñidad, para que todos los niños, jóvenes, educadores y profesionales, accedan al manejo y conservación de los recursos naturales y tecnológicos utilizados en los procesos de producción que la escuela brinda, es también un legado al conocimiento de nuestra tierra, de nuestra historia, el lugar donde habitamos, donde desarrollamos el sentido de pertenecía e identidad, que en definitiva, es lo que nos hace ser argentinos conociendo lo nuestro, un escenario del pasado donde el general Güemes y sus milicias gauchas dejaron su huellas, es también el escenario del presente donde se levanta una escuela agrícola, dos formas de mantener nuestros valores, de nuestra historia que debemos recordar como ciudadanos salteños.

 

FUENTES CONSULTADAS

 

BIBLIOGRAFÍA

 

DIARIO CUARTO PODER, Salta, 2007.

DIARIO EL CÍVICO, Salta, Diciembre 1895, Año V, Nº 1138.

DIARIO EL TRIBUNO, Salta, Agosto, 1998.

 

CORNEJO, Atilio: “Historia de Güemes”. Tercera Edición, págs.130 y 131.

SOLÁ, Manuel: “Memoria Descriptiva de la Provincia de Salta”, Buenos Aires, 1889.

ULLOA, Mónica: “Jujuy en la Historia”, págs. 46-47. UNJU, 1995.

SALTA IV SIGLOS DE ARQUITECTURA Y URBANISMO, págs. 155.

 

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